Describa el sistema y reciba toda la aplicación generada con Clean Architecture: dominio, aplicación e infraestructura separados, casos de uso, un DTO distinto de la entidad, repositorio y pruebas. Esto no es un README prometiendo un patrón: es el código que sale, con su dominio adentro.
7 días con todo liberado. Sin tarjeta de crédito. Un proyecto estándar, sin runtime de la plataforma.
Lo que hay dentro de cada proyecto generado
Cómo funciona
El orden importa: primero la IA entiende el negocio y elige el modelo, después el generador escribe el código. La arquitectura es la razón por la que el resultado se sostiene, no un formulario que se llena en la puerta.
La IA hace un levantamiento de requisitos: qué se controla, quién lo usa y qué puede hacer cada perfil.
Entre más de 1.600 modelos de aplicaciones de negocio reales, el más cercano a su caso, adaptado a su dominio.
A partir de plantillas deterministas. Cada módulo nace con la misma separación de capas que el anterior.
Compilación, lint, tres capas de pruebas y una verificación contra el contrato de API, antes de que usted lo descargue.
De este modelo salen la entidad, los DTOs, el repositorio, el servicio, el controlador, la migración, los permisos y las pantallas de cada registro.
El objetivo de ClickMVP no es simplemente generar código. Es generar software organizado y sostenible, preparado para seguir evolucionando después de que el equipo lo asuma.
Las capas
Esto no es orden de carpetas. Son dependencias apuntando hacia adentro, con el dominio sin enterarse de que existen el HTTP o una base de datos.
Sus entidades de negocio y sus invariantes. Sin anotación de framework web, sin conocer el transporte, sin depender de quien llama.
Los casos de uso: el servicio que orquesta, valida, aplica permiso y devuelve un DTO. Aquí entra su regla específica, con una prueba al lado.
Persistencia, correo, almacenamiento, pasarela de pago y el controlador REST. Reemplazables, porque nada del dominio depende de un detalle de aquí.
Reglas que el generador no lo deja romper
Todo equipo empieza con la arquitectura correcta. Lo que la erosiona es el atajo del martes. Como aquí el código se genera a partir de plantillas, el atajo no tiene por dónde entrar: cada módulo nuevo nace idéntico al anterior.
Medido en un proyecto real de 14 registros, generado en Java con Spring Boot y React: 26.400 líneas en el backend, 54.800 en total, con un DTO separado de la entidad en cada módulo.
En el frontend también
React, Next.js y Angular siguen la misma división de responsabilidad, traducida al idioma de cada framework.
La tabla y el formulario no saben quién es el usuario ni qué puede hacer. Reciben datos y acciones, nada más. Probarlos es trivial.
Estado, carga y permiso viven en la página. La acción que una persona no puede hacer nunca llega al componente, así que no existe en la pantalla.
Ninguna pantalla llama a la API directamente. El acceso vive en un servicio tipado, alineado con el contrato OpenAPI del backend.
Preguntas frecuentes
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